WEEZER – WEEZER (THE WHITE ALBUM) (2016)
A principios de este mes se cumplió el décimo aniversario del décimo álbum de estudio de la agrupación californiana Weezer. Portadores indiscutibles del estandarte de power pop de principios del milenio, se han mantenido en el gusto efectivo de una legión de seguidores bastante fiel, gracias a su sonido de rock amigable de guitarras poderosas.
Después del excelente Everything Will Be Right In The End (2014), era difícil anticipar el próximo movimiento de Rivers Cuomo y compañía, quienes habían dado a conocer algunas canciones de factura inédita (que databan de las sesiones de discos anteriores), además de un par de composiciones comprobadamente nuevas y cuya aparición podía evidenciar la salida de un álbum de por medio. Y justo, a inicios de 2016, todas las esperanzas fueron validadas: otro disco homónimo venía en camino y lo mejor, es que formaba parte de la racha de colores en portada que los identificaba en automático (su portentoso debut, Blue (1994), el emotivo y agraciado Green (2001) y el efectista Red (2008), además de algunos posteriores); de este modo, The White Album no decepcionó a nadie, gracias a la evocativa experimentación con la que fue construido y la guía eficiente del productor en turno, Jake Sinclair, quien se declaraba gran fan de la banda, e incluso, durante sus días de juventud, tuvo una proyecto tributo llamado Wannabeezer.
El enfoque de este opus se posó en crear un grato "álbum playero", con el sonido californiano que tanto le gusta a las audiencias y quienes mejor que Weezer con su motivado rock de grandes ganchos, para crear una especie de secuela espiritual de su álbum Azul, combinando la rispidez del grunge de los 90, con la maestría pop edulcorada de los Beach Boys. De este modo, el proceso de composición y grabación combinó meticulosamente los instrumentos en distintas capas, potenciando las líneas melódicas y los quiebres rítmicos, añadiendo en momentos precisos, una agradable tensión y la tan característica emotividad nerd que codifica la identidad del grupo.
Conceptualmente, el álbum explora diversas temáticas contenidas en un airado storytelling, ya que para "inspirarse", Rivers Cuomo se dedicó a conocer gente a través de Tinder, visitando playas de Venice y Santa Mónica. Estas experiencias se tradujeron en las letras de cada canción, en una idea de "personas desesperadas viviendo en un paraíso artificioso", añadiendo una gran cantidad de referencias a la cultura pop desde películas, artículos de revistas, personajes de la farándula, alusiones bíblicas y baladas románticas evocativas de la adolescencia de Cuomo.
Arrancamos con la amenidad de California Kids y sus melodías directas que nos conducen a un coro robusto y soleado, acompañándose con guitarras descendiendo en cascada, batería de acción precisa y grandes vocales que te arropan de inmediato.
Wind in Our Sail nos cuenta la típica historia de chico conoce chica, desarrollando una acogedora relación que evoluciona cual relato épico de aventuras, en donde la brillante (en todo sentido) melodía de coros y el contraste distorsionado en las guitarras reviran cual marea que rompe en la playa, sazonada con buenas vocalizaciones de acompañamiento y teclados dulzones.
Thank God for Girls es un divertido escrutinio sobre "agendarse" citas a través de aplicaciones móviles, en tanto el coqueteo del piano deslizante nos remite directo a un vertiginoso rock distorsionado, gigante y coral, en tanto se nos cruza enfrente una militancia de imágenes que van desde el proceso evolutivo de las especies, la creación de Adán y Eva, alusiones a Jesucristo y una percepción de género un tanto inmadura.
La cálida (Girl We Got A) Good Thing se relaciona de inmediato a la esencia diáfana de los Beach Boys, añadiéndole un cariz intenso de glam y rock noventero en sanas dosis, equilibrando los quiebres rítmicos robustos e imperiosos con las guitarras de fina factura que median con distorsión y melodías alargadas.
Do You Wanna Get High? es un corte tormentoso a la Pinkerton cuyo empuje de riffs lapidarios, teclados taciturnos y baterías cuales bloques de concreto, son el soporte para rememorar las (breves) adiciones de Cuomo en compañía de una ex novia cuya historia terminó de manera poco grata; y todo mediante un retumbo emocional agotador como cautivante.
King Of The World es ostentosa con su cortina de guitarras ansiosas y melódicamente fortalecidas, bajeo poderoso, baterías tupidas y esas excelentes vocales victoriosas que nos brindan la emocionante percepción de un hombre que asciende a ser "el rey del mundo" en cuanto se casa con la mujer que ama.
Summer Elaine and Drunk Dori presenta a un narrador que desde su ingenuidad, nos cuenta sobre un par de chicas cuyas aventuras y correrías diarias, son su material sexual idílico. Si bien el corte mantiene la fórmula de la agrupación con su estructura de verso coro y riffs de tres acordes, tenemos una de las mejores canciones jamás escritas por Cuomo, moviéndose entre la esperanza y una realidad vertiginosa.
L.A. Girlz se destaca de inmediato con sus guitarras cálidas y recias, aludiendo a poemas épicos narrativos y una luminosidad exaltada en las vocales casi científicas, los embates macizos en la batería y mucha personalidad geek que suspira por aquellas mujeres de belleza súper humana que magnetizan de inmediato suspiros y atención.
Jacked Up se direcciona en su piano funky, ritmos colapsados, guitarras atmosféricas y vocales melancólicas, conjuntando un muro de sonido hipnótico, embelesador y asfixiante.
Endless Bummer nos despide con templanza y melancolía, acústica en su primer mitad para estallar eléctrica y danzarina en una coda para cada elemento que formaliza la vida: las vivencias que se convierten en recuerdos, las emociones contenidas volviéndose efímeras y esa pequeña esperanza por mantenerse con vida día tras día.
The White Album se ganó los laureles de la crítica y fanáticos en 2016, destacándose en su discografía como uno de sus mejores trabajos: reconfortante, ostentoso, expectante. Si bien no es una reinvención, cada uno de los cortes que lo conforman es una valiosa reafirmación de identidad, recordándonos el porqué Weezer es una de las mejores bandas de rock de todos los tiempos.
1.- California Kids
2.- Wind in Our Sail
3.- Thank God for Girls
4.- (Girl We Got A) Good Thing
5.- Do You Wanna Get High?
6.- King Of The World
7.- Summer Elaine and Drunk Dori
8.- L.A. Girlz
9.- Jacked Up
10.- Endless Bummer


.jpg)
.jpg)
Comentarios
Publicar un comentario