HOLE – CELEBRITY SKIN (1998)
Los años 90 fueron un auténtico quiebre para el rock, donde cada una de las aristas parecía condensarse en un solo guiso, cuyo hervor y derivados, sería mecánicamente empaquetados para su venta en los supermercados globales. La esencia de lo que fuese auténtico y underground en los 80, la pureza experimental de los 70 y la inocencia lisérgica de los 60, perdió su identidad en favor de una agenda mediática que, para bien o para mal, puso a disposición de una horda de jóvenes (y no tan jóvenes) cada vez más hedonista y elitista, la posibilidad de adquirir la música en dosis previamente masticadas. Y en 1998, no era para menos: el milenio caía encima, las posibilidades tecnológicas parecían infinitas y un revival new age se movía con la ligereza del aire, vendiendo esperanza a todo aquel emparejado a uno de los diversos credos mimetizados por la mercadotecnia, cuya narrativa rezaba que la humanidad por fin encontraría su momento epifanio y eucarístico de unidad y paz duradera (JA J...