EVERYTHING BUT THE GIRL – WALKING WOUNDED (1996)
Everything But The Girl es sin duda, una de las armas secretas en la música pop inglesa. Oriundos de Hull, el maravilloso e inventivo dúo conformado por la camaleónica Tracey Thorn (voz) y el versátil Ben Watt (teclados, guitarra, programación), supo adaptarse a los tiempos a pesar de tener todo en contra: durante los ochenta lograron posicionarse en el ojo público con mediana atención mediática, sometiendo su personalidad musical, no del todo definida, a una variedad de mutaciones: desde su jazz y bossa nova iniciáticos, pasando al jangle pop y terminando la década sujetos a ritmos bailables nostálgicos y sencillos. Sin embargo, los noventa, representaron una oportunidad loable para experimentar, sin perder su extraordinaria sensibilidad y sofisticación. Con Amplified Heart (1994) llegó un segundo aire que les abrió las puertas para desprenderse de las canciones pastorales y acústicas; sobretodo, gracias a la remezcla del tema Missing , el cual resultó un logró en todos los ...