RED HOT CHILI PEPPERS – ONE HOT MINUTE (1995)
La cosecha del ´91 nos dejó excelentes álbumes que se volvieron clásicos instantáneos, incluso, para las bandas que los perpetraron representó un merecido pódium en el olimpo del mainstream de la cultura popular. Tal fue el caso de los Red Hot Chili Peppers, y su indiscutible joya multiplatino Blood Sugar Sex Magik; su catapulta hacia la fama y reconocimiento a escala internacional.
Pero no todo fue miel sobre hojuelas, por decirlo de una manera coloquial. La virtuosa joven promesa, John Frusciante no logró sobrellevar las exigencias de la gira mundial, hundiéndose en un infierno personal de adicciones. Cosa que el vocalista Anthony Kiedis conocía a flor de piel y cuya nueva recaída en el consumo excesivo de alcohol y drogas duras, después de varios años de abstención, lo conduciría a una autoevaluación vital salvaje y descarnada.
Los Peppers necesitaban otro guitarrista (situación tampoco ajena a lo largo de su ya longeva trayectoria), por lo que, por sugerencia del bajista Flea, contrataron a Dave Navarro, para hacerse cargo de lo respectivo. Siendo un viejo conocido, sobre todo de la época cuando Jane´s Adiction, banda originaria de Navarro, y los Peppers estuvieron de gira juntos hacía finales de los 80, se le abrazó con enorme confianza y respeto, adicional, se contó nuevamente con Rick Rubin a bordo como productor, iniciando la composición y grabaciones de su nuevo material a mediados de junio de 1994.
Sin embargo, el proceso de escritura sufrió un cambio inesperado: anteriormente con un poco de improvisación o alguna melodía que Kiedis sugiriera, las canciones "salían prácticamente solas". Pero ya no estaba Frusciante, quien se servía no sólo de su talento musical, sino de una imaginación bastante nutrida, ni siquiera el guitarrista fundador Hillel Slovak, quien falleciera, justamente, por efecto de una sobredosis de heroína. El modo de trabajo de Navarro, consistente pero caviloso, significó un reto para la vertiginosa base rítmica encabezada por el baterista Chad Smith y Flea, acostumbrados a largas sesiones llenas de caos y construcciones sónicas rocambolescas. Aunado, también, a las continuas desapariciones del vocalista, quien para colmo, sufría de un enervante bloqueo causado por su creciente ingesta de narcóticos.
Si bien los registros en el estudio resultaron accidentados e interrumpidos en varias ocasiones por temas de agenda, como la participación de la banda en Woodstock ´94, éstas finalmente concluyeron hacia finales de febrero del 1995, dando a luz, al trabajo más "extraño" y por muchos años, incomprendido de los RHCP. En un principio, se manejaron distintos títulos, cosa usual en el hacer creativo de los oriundos de los Ángeles, algunos tan alocados como Turtlehead, The Sensitives, The Goods and Bad Moods of the Red Hot Chili Peppers, y el que casi se queda, Black Fish Ferris Wheel; con el cual incluso, el artista Mark Ryden trabajó un artwork preliminar, y el cual fue cambiado por considerarse un tanto "sombrío".
La placa inicia con la vertiginosa Warped, un grito exasperado de riffs histéricos y ecos en inquietantes, cuyo énfasis circular crea una irreductible sensación de descenso, entre quiebres de una batería centellante y la flamígera línea de bajo; en la parte lírica, diversas imágenes pesadillescas enarbolan una llamada de auxilio exasperada.
La alucinante Aeroplane tira fuerte con su dinámica alocada de cálidas melodías y coros infantiles, riffs persistentes en capas térmicas y un mensaje alegre, aunque engañoso: la frustración y el sofoco ante una situación que lentamente envenena.
Deep Kick es un sardónico corte autobiográfico, seccionado por una introducción y salida escritas por Flea, acerca de la juventud hermanada y calamitosa entre él y Kiedis. Si bien se percibe un estimulo funk, el corte explota con riffs metalizados y veloces percusiones cromáticas, exacerbando el ímpetu que referencia "amor telepático", "sexo caótico" y "una escena musical underground en los 80 que incluía a los Butthole Surfers".
Aunque My Friends es una bella y tierna canción que alude a la amistad, no eleva demasiado las cosas. Una meritoria guitarra acústica abre, mientras la letra retrata, nuevamente, el tema abrasivo de las adicciones. Las vocales, eso sí, espectaculares, transmiten perfectamente, una tristeza endemoniada. Puntos extra, al genial solo de guitarra eléctrica, filoso y acomedido.
Coffe Shop nos devuelve al vértigo enrarecido con sus pesadas insinuaciones de estados de conciencia alterados, atacando con guitarras nucleares que se permiten juguetear con melodías lisérgicas, ese poderoso bajo de plomo y el galope incendiario de las percusiones.
Pea rompe brevemente con su línea de bajo minimalista y vocalización aislada, tema cortesía de Flea, en el cual se imprime una conciencia ecológica y combativa. One Big Mob revienta enseguida con sus coros de hooligan, riffs volcánicos y capas que recrean una severa cantidad de atmósferas tan apocalípticas como espectrales, compases de centella y vocales bifurcadas en ácido.
Walkabout es un corte divergente, aunque no menos pesado. Sustentado con un ataque temerario de guitarras y percusiones feroces, se impulsa sobre un arreglo vocal zigzagueante que va a la segura, tomándose su tiempo para soltar fraseos intimistas e ingeniosos, el bajo muestra mayor soltura expandiendo el camino de melodías como mantos empañados.
Tearjerker es una sentida balada, dedicada a Kurt Cobain, cuya muerte significó un golpe emocional para los miembros de la banda. Desplegando melodías asentadas hacia el claroscuro, y vocales embarnecidas con suma emotividad, delante de un grácil mellotrón.
Transcending es un homenaje para el actor River Phoenix, amigo intimo de Flea, y quien falleciera demasiado pronto. Si bien, en su primera parte, el tema se maneja con melodías persistentes y percusiones calmas, se permite estallar en una erupción caótica que derriba muros, con riffs putrefactos, coléricas vocalizaciones y redobles machacantes. La letra se sirve de la desaparición material, edificando un camino de elevación mística (enfermiza).
One Hot Minute ha ganado el merecido reconocimiento con el pasar de los años, siendo valorado tal cual es, una obra diferente de música poderosa y oscura, que en su momento no temió supurar sus excesos y temores, mostrando un rostro inescrutable de cuan valida es la fragilidad humana.
Tracklist:
1.- Warped
2.- Aeroplane
3.- Deep Kick
4.- My Friends
5.- Coffe Shop
6.- Pea
7.- One Big Mob
8.- Walkabout
9.- Tearjerker
10.- One Hot Minute
11.- Falling Into Grace
12.- Shallow Be Thy Grace
13.- Transcending




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