BLUR – THE GREAT ESCAPE (1995)

 



En 1995 la incesante batalla del Britpop ardía con excedente atención en todos los medios ingleses, sobre todo, en los de foco amarillista. Incluso, se trataba de materia disponible para su exportación hacia otras naciones (a quienes no les iba ni venía la "supuesta" riña entre Oasis y Blur), gracias a una bien enfocada y exponencial difusión por parte de MTV. 

Se habla mucho de quienes llevaban la delantera o inclusive, qué agrupación resultó victoriosa al final. Esa cuestión era difícil de desvelar hace treinta años, sobre todo, porque los de Damon Albarn lanzaron hacia julio de ese año, su cuarto opus, el infranqueable y estupendo por donde se le mire, The Great Escape. 

Siendo una sutil continuación de su mayor éxito en aquel momento, el titánico Parklife (1994), notamos una especie de maximización pop en su personalidad sonora, de cara a melodías cada vez más pegajosas, así como los escenarios donde suceden las letras de corte anecdótico, un tránsito bien pensado entre la urbe híper cosmopolita que es Londres, y los suburbios de la clase trabajadora, lugares en donde básicamente "sucede todo".

De vuelta a la acción: el bajista Alex James, el guitarrista Graham Coxon, el vocalista Damon Albarn y el baterista Dave Rowntree

Sin embargo, el nuevo esfuerzo discográfico guardaba un secreto que pronto se liberaría: el impacto que obtuvieron casi meteórico resultó, al cabo de poco tiempo, abrumador, lo cual impactó en sus vidas personales, trayendo no sólo una cantidad excesiva de estupendos dividendos, sino que exacerbó sus inseguridades, les produjo ataques de pánico que antes no tenían registrados, así como un acercamiento vívido a drogas duras, que no les permitirían despreciarlas fácilmente. 

Sólo había una cosa por hacer. Tratándose de un carácter tan inquieto como el de Albarn, quien comenzó a escribir nuevas canciones, adelantando un concepto al mero estilo de una ópera rock, sin tener que adentrarse a los detalles de su pomposidad. Eso sí, su espíritu netamente británico quedó intacto, y ya trabajando como cuarteto, mezclaron, nuevamente, de forma prodigiosa ese rock de aire sesentero con medios de producción moderna, trayendo de vuelta para la producción a su (casi) inseparable Stephen Street


 

Sirviéndose de cierto desenfado que confiarían como herramienta para escapar de las presiones de la vida moderna y acelerada, The Great Escape, justamente, sirvió de maravilloso balance para contrarrestar la atención dislocada de la que eran presas, por parte de los medios y del público en general, funcionando incluso mejor a lo imaginado por ellos: él álbum obtuvo excelentes comentarios, les trajo mayor libertad creativa y económica, y sirvió de catarsis al narrar divertidos como tormentosos episodios colmados con peculiares personajes.

La place arranca con varias toneladas que bien logran arrancar una sonrisa: la genial Stereotypes y sus teclados circenses, además de la esencial guitarra distorsionada, desenrollando una rancia celebración que en manos de Blur, suena fresca y vigorosa, al tiempo de surtir al escucha de una crítica ácida y certera. 

Stereotypes 

Country House fue el primer tema compuesto, incluso mucho antes de que el álbum se concibiera como tal. Siendo punta de lanza contra Roll With It de Oasis (otra estupenda canción, como hay que decirlo), este corte es un poderoso y alegre alegato que sentencia por el desenfado, construida de manera coral y desplegando instruidos empates, la agrupación brindó una de sus composiciones mejor logradas, juguetonas y digeribles, con todo y que su letra sigue el camino del enfrentamiento ácido.

Country House

Best Days resulta otro golazo sin miramientos: de percusión electrónica, motivación acústica y línea vocal melancólica, el corte es preciosista en plena extensión, curtida en imaginario pop que apela a la nostalgia más pura, más álgida, casi personal allanando un ánimo profundo e intimo, juvenil, aunque dolorosamente maduro.  

Best Days

Charmless Man presenta a un descarado, snob y entrañable sujeto de identidad indefinida como protagonista de varias vivencias cuestionables. Acompañada de hipnóticos estribillos, guitarras musculosas, vocales de falseto provocador como divertido, la exuberancia pop del corte es otro de los mayores logros en toda la trayectoria de la banda.

Charmless Man

Fade Away es un delirio de teclados, metales, bajo contundente y capas de vocales empalagosas, elementos vertidos como un homenaje ligero a The Specials, divirtiendo en su vaivén de percusiones entrecortadas y cuya temática, es el desgaste de la vida en pareja. Top Man se roba el eco de algunas oscuras composiciones pop de los ochenta, entrecruzando distorsión disoluta, sintetizadores de conjura animal y estupendas vocales. 

La media del álbum llega con la inolvidable The Universal, un versátil amasijo orquestal que hierve a medio tiempo, en donde Albarn toma rienda desbocada, en tanto la precisa sección rítmica, la guitarra intrincada y los metales embarnecen con pulcritud y elegancia, su letra acerca de los antidepresivos.

The Universal

Mr. Robinson´s Quango es un compendio de anécdotas que celebran la vida común a la inglesa, con instrumentación concerniente a los Kinks, el aire enigmático clásico atrae y ya no suelta, además, emplea grandiosa distorsión de guitarra y teclados de moldura experimental. He Thought of Cars vuelve a la certeza melancólica, generada gracias a la conjunción de guitarras chorreantes, bajeo deconstructivo, teclados al por mayor y líneas vocales que apuestan por un ánimo lánguido, dejando escapar un cierto interés hacia el rock "alternativo" más rasposo.

It Could Be You detona con la pulsión del pasado enciclopédico, gracias a poderosas melodías absorbentes, diestra alegría y filo domesticado. Ernold Same es un vals en regla y letra sarcástica que no deja prisioneros, aunque parece engañosamente inofensiva por sus arreglos orquestales casi de porcelana brillosa y vocales grandilocuentes. Globe Alone ataca en sonoridad de punk hambriento, con sus guitarras a tope y zigzagueantes teclados cual nintendo 64.

It Could Be You

Dan Abnormal es un corte atrayente, desde su nombre: siendo un anagrama del mismísimo Damon Albarn, colándose a discreción como protagonista en esta reverberación de post punk lúcido, indierock mecanizado y arreglos invertebrados que complejizan la esencia misma del pop, en este engañoso juego de melodías rizomáticas. 

La curiosa Entertain Me es un surtido de capas encandiladoras, corales y riffs robóticos en lograda distorsión; que si bien, pareciera un potencial himno de fiesta y parranda, sugiere la frialdad de una vida devorada por la soledad.

Yuko and Hiro en vivo en el Budokan

Yuko and Hiro es una balada envolvente y conmovedora, constituida de austeros arreglos electrónicos, robustas vocalizaciones (en japonés incluidas) y teclados monumentales. Tal canción, muy bonita a propósito, cierra el álbum que si bien, tiene una intencionalidad luminosa y pop a manos llenas, también te sumerge hacia instancias mucho más amargas, sin embargo, en ningún momento le restó brillantes y espectacularidad, convirtiéndolo en un triunfo extraordinario en todo sentido.


Tracklist:

1.- Stereotypes

2.- Country House

3.- Best Days

4.- Charmless Man

5.- Fade Away

6.- Top Man

7.- The Universal

8.- Mr. Robinson´s Quango

9.- He Thought of Cars

10.- It Could Be You

11.- Ernold Same

12.- Globe Alone

13.- Dan Abnormal

14.- Entertain Me

15.- Yuko and Hiro


Álbum completo en YouTube y Spotify 🏝🌞

Comentarios

Entradas populares de este blog

LOS TOREROS MUERTOS – 30 AÑOS DE ÉXITOS (1986)

NINE INCH NAILS – THE DOWNWARD SPIRAL (1994)

BLACK SABBATH – HEADLESS CROSS (1989)