IRON MAIDEN – FEAR OF THE DARK (1992)

 


Aunque Iron Maiden recibió la década de los 90 con el pie izquierdo (No Prayer For The Dying sólo no cumplió con las expectativas generales de los fans, si no fue derribado trágicamente por la crítica), los británicos volvieron a la carga con un álbum superior en lo sonoro y temático, sin llegar a las glorias uniformes de sus clásicos de los 80, sin embargo, Fear Of The Dark se convertiría en uno de sus álbumes referenciales.

Parecían convalecientes por la salida del virtuoso Adrian Smith, e incluso hubo más de uno que consideró a Maiden fuera de combate tras la ola de agrupaciones de Thrash y Death Metal que alcanzaron el éxito, desplazando en cierta forma, a los estetas del heavy metal que los habían inspirado. Con la idea de recuperarse, integraron a su plantilla al también dinámico y elegante Janick Gers, para complementar el trabajo en las guitarras junto a Dave Murray, y participando activamente en la composición a la par del líder indiscuble de la dama de hierro Steve Harris y el portentoso frontman de voz sísmica Bruce Dickinson.

Dave Murray, Bruce Dickinson, Janick Gers, Steve Harris, Nicko McBrain

La producción corrió a cargo del mismo Harris, junto a su productor de cabecera Martin Birch, aunque sería la última vez; grabando en la granja propiedad del bajista hacia mediados de 1991 y terminando en abril del ´92. Con la intención de extraer esa vena cruda de sus inicios, desvistieron sus composiciones de cualquier pretención progresiva, sin abandonar necesariamente la complejidad puntual y técnica que ya los distinguía. Como resultado, conformaron un álbum potente, directo y bastante en forma, con esa actitud temible y desafiante que bien se puso a la altura de la nueva generación de metaleros. Fear Of The Dark mantiene una dirección de guitarras punteaguidas de ejercicios intrincados, ritmos galopantes y esa fuerza vocal épica y alargada, mediante una espina dorsal de agresivos clásicos que bien vale revivir una y otra vez.

Up The Irons! 

Para esta ocasión, no se contó con el arte terrorífico e institucional de Dereck Riggs, quien por desacuerdos con el management y Steve Harris en cuanto al concepto de la portada, decidió claudicar. Entonces se contrató a Melvyn Grant, quien presentó una propuesta igual de fresca como acechante: el inmortal zombie Eddie fue retratado en proceso de metamorfosis como un espeluznante ente que surge de un árbol en medio de un bosque en la penumbra. 

La (casi) plantilla clásica por última vez

De golpe llega Be Quick or Be Dead en tenor ponchado y vandálico, influenciada por el asalto Thrash de finales de los 80, con enormes malabarismos en las guitarras, dando un paso adelante, en tanto la voz parece escupir los versos de la letra con fuego y cabriolas imposibles.

Be Quick or Be Dead

From Here To Eternity mantiene una métrica exacta, apostando nuevamente por la potencia en los riffs lustres aunque espinosos, un despliegue sobrehumano en la batería y coros voceadores, diseñados para ser repetidos hasta el cansancio, aunque en un estilo un tanto ajeno al Maiden clásico; sin embargo, tenemos un corte cumplidor que gana puntos en su extraordinario solo.

From Here To Eternity en vivo 1992

Al contrario, Afraid To Shoot Strangers recupera ese inicio solemne, misterioso y propositivo marca de la casa, cabalgando en el increible flujo coral, solemne y explosivo de las guitarras y el bajo punzante, donde las vocales son de lo mejor en la placa, un tanto elegantes, serenas y por supuesto, dispuestas a dinamitar la mitad de este mundo, referenciando directamente la guerra del Golfo.

Afraid To Shoot Strangers

Fear Is The Key aborda un tema interesante que bien da cavida a la perspectiva social de Maiden: en un término estricto no es acerca de temer a las relaciones sexuales, sin embargo, a raíz del brote de SIDA en los 80, la creencia general de la sociedad cambió; a lo cual, este corte pesado, machacante y melódicamente comprometivo, pretende crear consciencia. Childhood´s End abre y soporta su propia dinámica contenida, focalizando mayormente en el jugueteo epiléptico de las guitarras y en sus vocales callejeras que bien raspan con ejecución precisa. Wasting Love pasó de ser una balada anodina a uno de los mayores aciertos de la banda. Manejándose con distinción en claroscuro, su apertura acústica y vocales épicas, dan paso a un corte que atraviesa los sentidos para insertarse profundo en el corazón, hablando de perdida, resignación y continuar viviendo a pesar del dolor.

Wasting Love en vivo 1992

The Fugitive abre con percusiones como martillos cayendo y bajeo uniformado, la distorsión en las guitarras gana terreno y nos adentra en la historia de un hombre que enfrenta diversos peligros, con arrojo y pericia. Los teclados del fondo recuerdan a las atmósferas sobresalientes de Seventh Son of a Seventh Son, aunque con mayor animosidad y menos pericia. Chains Of Misery es un corte que se siente más sencillo, de coralidad pandillera y andamiaje de riffs tan precisos como pesados, que la rescatan si acaso, del olvido más hondo. The Apparition no detiene su extenso fraseo de vaivén que escupe sin pausa, en tanto los riffs alargados establecen una espesa pared de distorsión sin sentido, permitiendo la ejecución de un solo cuando menos eficiente. 

Chains Of Misery

Judas Be My Guide surge para despertarnos de la triada sosegada anterior. Si bien los cortes cumplen, bajan el interés en la placa. Aquí, tenemos una canción de potencia rítmica con estribillos envolventes, el coro se persive con claridad para ser coreado a todo pulmón, así como la boragine guitarrera supone diversos aciertos en sus melodías casi metodológicas. Weekend Warrior reintegra las vocales inmersivas y los riffs contundentes, la letra aborda las pandillas de hooligans que causan disturbios en los partidos de futbol. Con una esencia pesada y melódicamente más compleja, tenemos una de esas gemas escondidas que bien merece rescatarse con urgencia.

Weekend Warrior

La magnífica Fear Of The Dark lleva la épicidad a nuevas cumbres. Arrancando acallada y explotando en un eminente ataque de guitarras supersónicas, la batería finalmente se desenvuelve como debe ser (con esa velocidad quirúrgica que distingue el estilo del gran Nicko McBrain) en un ataque de metralla hirviente y violentos coros sublevados.

Fear Of The Dark

Fear Of The Dark marcó un punto de quiebre importante para Maiden: por un lado, les trajo de vuelta a la cima de las listas de éxitos, con un trabajo difícil de olvidar, victorioso y muy apegado a su ímpetu desafiante; y por otro, derivó en la salida de Bruce Dickinson y el inicio de la etapa más extraña de la agrupación en unos muy sombríos años 90.

Tracklist:

1.- Be Quick or Be Dead

2.- From Here To Eternity

3.- Afraid To Shoot Strangers

4.- Fear Is The Key

5.- Childhood´s End

6.- Wasting Love

7.- The Fugitive

8.- Chains Of Misery

9.- The Apparition

10.- Judas Be My Guide

11.- Weekend Warrior

12.- Fear Of The Dark


Álbum completo en YouTube y Spotify 💀💣

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