WEEZER – WEEZER (THE GOLD ALBUM) (2026)
Otro anticipado regreso en 2026.
Weezer nos trae, para deleite de sus aferrados fanáticos, un nuevo álbum de canciones completamente inéditas y eso no es todo, ya que, por lo lustre en su portada, se trata de un disco conceptual de color.
Para Rivers Cuomo y Co., el tema de los colores en sus portadas pasó de ser un factor circunstancial, a toda una metodología que definitivamente, ilusiona a más de uno. Esto nos transforma en complices directos de las obsesiones y analogías del líder nerd del rock por excelencia, y los sendos clichés que conforman la leyenda bien cimentada de la agrupación angelina.
Weezer o The Gold Album, sale al mercado este 21 de agosto, tras 4 años de silencio y otras actividades que los mantuvieron ocupados como el aniversario estelar de su debut, el fantástico y casi mítico, Blue Album (30 años en 2024), algunas giras divertidas y supuestamente, mucha preparación para este inminente y dorado lanzamiento.
En este tenor, buscaron un productor que les apoyase en enfocar toda esa energía, localizando a Klas Åhlund, quien trabajó con Ghost en sus álbumes Meliora e Impera, además, sumaron a la ecuación a Kenneth Blume, productor del bien acogido Get Killed de la banda revelación de 2025, Geese. La conjunción funcionó bastante bien, edificando una estructura sonora focalizada en el rock, bruto y a la vez preciso, algo contenido, pero reminiscente de sus primeros trabajos; The Gold Album pareciera la secuela natural de su debut, un puente perdido entre éste y el brillante Pinkerton (1996). Sin embargo, su ya clásico aspecto melódico, contine un raro y poco virtuoso sabor desértico que se agradece: cada coro cae como una cálida cobija, aderezando la pasmosa red de guitarras garage superlativas.
Say Yes abre con su glorioso estribillo y riffs ominosos, logrando un efecto punzante en su diatriba lírica, una ácida reflexión sobre el estado actual (y común) de la industria musical, y es fácil percibir tal desesperación en más de una rola del plato.
Existen algunos baches, y con Shine Again llegan demasiado pronto. Si bien puede disfrutarse, el resultado general es monótono por ese efecto arenoso en los riffs y la marcha rutinaria de la batería, encareciendo el positivismo impostado durante la explosión del coro.
Don´t Make It Weird sorprende con su tapizado de guitarras extra crujientes y acechantes, estupendos y zigzagueantes coros y esa lustre, pero oscura, motivación de rock alternativo de los noventa que se vuelve meramente épica.
En la nueva favorita de los fans We Might As Well Be Strangers colabora Karly Hartzman, compositora y vocalista de la banda Wednesday, conformando un tema emotivo y convincente, con guitarras new wave ardientes y mucha angustía que se extirpa en cada una de sus suspicaces rimas.
C.E.O. expone de manera explicita la necesidad de darle al público "lo que quiere", por orden directa de la famosa figura del director general de las empresas, los cuales se empeñan en vender siempre lo mismo, so pretexto de mantener viva una necesidad de consumo nostálgica. El corte se salva de ser otro caso sin brillo, por su excelente coro, texturas cromáticas y punteos reminiscentes a Undone (The Sweater Song).
Hoops tiene un desempeño más estándar, soltándose con extraña efectividad entre vocales irritadas y su muro de distorsión inamovible. Sin duda, el bobo estribillo se vuelve un reclamo mejor que valido, cuando pendess en la mediana edad y no ecuentras mucho sentido escanear un QR para activar tu tostador.
Nowhere muestra la maestría de la banda, al mesurar su rostro salvaje con efectividad armoniosa, logrando un punto de inflexión con su lírica ambientalista, guitarras ralas que se tornan en distorsión incendiaria y uno de los mejores solos y vocales en todo el plato.
La fabulosa The Show Must Go On es otro amasijo pesado de rock noventero y ensalsamiento potente y arenoso, curtido en valiosas capas de estaño, vuelven los entrañables sintetizadores de Pinkerton que dan paso a estribillos de emociones tan desesperadas como fulminantes.
Up In The Clouds es todo y más, de lo que podemos esperar de Weezer en este 2026, una casi balada encadiladora y primaveral que tarda en encender, pero una vez ardiendo, no se detiene y cruza por todo lo alto: tenemos líneas ríspidas y crujientes, coros encausados que salvan de la monotonía, y una brillante melancolía experimental.
Con The L.A. Sound tenemos un cierre contundente y melódico, el resumen de lo que forma este opus: una banda que vuelve a rockear tal y como nos gusta, fuerte y sin complicaciones.
Tracklist:
1.- Say Yes
2.- Shine Again
3.- Don´t Make It Weird
4.- We Might As Well Be Strangers
5.- C.E.O.
6.- Hoops
7.- Nowhere
8.- The Show Must Go On
9.- Up In The Clouds
10.- The L.A. Sound



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