ELTON JOHN - HONKY CHÂTEAU (1972)
Una palabra con la que podríamos describir la música británica es sofisticación. Y esta así misma permite plasmar una variedad de conceptos adyecentes como "presunción", "maestría", "elegancia", "pomposidad". Sin embargo, no se puede negar la excelsa calidad que usualmente le acompaña, añadiéndole un toque personal inigualable.
Y justo, uno de los máximos compositores que ha dado Gran Bretaña es sin duda, Sir Elton John. Digno arquitecto de canciones pop en las que distintos géneros han desfilado, embarneciéndose con absoluta maestría a través de piezas inolvidables que, a pesar que varias tienen alrededor de 50 años de existencia, continúan muy presentes en el gusto colectivo. Sin embargo, volviéndo a sus primeros pasos, el ascenso al trono absoluto en el olimpo musical tuvo más de un escalón dificil de escalar.
Para inicios de 1972, Elton ya tenía 6 álbumes bajo el brazo y varios no.1 en las listas de éxitos de Inglaterra. Una buena racha, sin duda, pero lo mejor aún estaría por llegar. Trabajando codo a codo con su inseparable socio Bernie Taupin, personaje indispensable a lo largo de toda su trayectoria (Taupin es básicamente el letrista en la mayoría de sus canciones) comenzaron a embarnecer una serie de canciones que habían dejado en el tintero, incluso por años, agregando a estas la experiencia ganada a través del contacto directo con la farándula más explicita.
De este modo, tuvieron listo un nuevo álbum al poco tiempo, y convocaron a sus músicos de cabecera para ingresar al estudio, en este caso, al castillo Château d´Hérouville en Francia: Dee Murray en el bajo, Nigel Olsson en la batería, Davey Johnstone en las guitarras y regresando como productor Gus Dudgeon; estableciéndose como el equipo técnico y práctico que acompañaría a Elton en los años siguientes. Así, últimando arreglos y ensayos, el proceso de grabación se llevó a cabo con suma armonía y rapidez, teniendo el disco para ser publicado el 19 de mayo de 1972, el cual se convirtió, casi en automático, en su primer no. 1 en los Estados Unidos y asegurando la fama multitudinaria de foros y estadios a tope.
¿Qué tiene de especial Honky Château? o mejor dicho, qué no tiene de especial. En una primera escucha salta de inmediato la perfecta cohesión entre sus temas, formalizando la colección de canciones más sólida presentada por Elton John hasta ese momento, en el que, si bien sobresalen las baladas, los cortes pop relucientes añaden un poderoso sedimento de rock, country, blues y soul, enlazados en una vistosa cubierta lustre de estaño dorada, en el que texturas, arreglos y la grandiosa caracterización vocal conforman un entramado rico, emotivo y satisfactorio. Si bien, después vendrían golazos monumentales como Goodbye Yellow Brick Road (1973) y Captain Fastastic and the Brown Dirty Cowboy (1975), Honky Château fue ese primer gran clásico que continua inspirando a generaciones.
El álbum incia alegremente con la estupenda Honky Cat un boogie a piano suelto, metales cabareteros y vocales desenfadadas, entonando la historia de un embaucador de buen corazón que huye de las responsabilidades con envidiable astucia y encantadora personalidad.
Mellow es una entrañable balada en clave melosa pero absolutamente honesta, en el que sobresale su abanico de instrumentos, exhuberante y gozoso, entre brillantes melodías dulzonas y solo de violín incluido, el cual derrite a la primer escucha.
Curioso que enseguida de un tema tan acogedor, aparezca uno cínico y sin moderación, I Think I´m Going to Kill Myself si bien nos remonta a lo arenoso de una taberna con su piano country, divertimiento y sonrisas impostadas, también resulta un corte de melodicamente consciente, apasionado, cuya letra retrata la angustía juvenil, como una etapa más en el amplio espectro de emociones rocabolescas.
La sección ritmica de Susie (Dramas) tiene un lenguaje propio, mientras la intevención casi atmosférica de la guitarra y el piano espeso, tejen una pieza encadiladora sobresaliente, y ni se diga de la acción vocal, casi un estatuto de áspero romanticismo.
La genial Rocket Man (I Think It´s Going To Be A Long Long Time) es un acierto sin fallas. Deslizandose entre melodías psicodélicas de menguante vaivén, el efecto acuoso y coral de las vocales y guitarras sobresalen en un chispazo inspirador, emotivo, de pop liviano y preciosista, en tanto se nos relata la historia de un astronauta que no sabe cómo regresar a la tierra.
La hermosa balada Mona Lisas and Mad Hatters fija nuevamente su principio en el piano, integrando un bonito banjo y guitarras acústicas. Aquí tenemos, una conmovedora carta de amor y amistad, para una clase trabajadora de cientos de miles de personas anónimas cuyas vidas son tan importantes y a la vez, desconocidas; para esos amigos que te acompañan incondicionalmente.
Hercules cierra la apuesta con este corte majestuosamente pop de coros por doquier, pianos superlativos, guitarras consistentes y lustre batería. Nuevamente, tenemos una letra que se funde perfectamente con las vocales y nos cuentan la historia, casi fantástica, casi realista, de un gato llamado Hércules, cuyas "aventuras" suenan a hechos mitológicos en tanto es muy abrazado y querido por sus dueños.
Con Honky Château, Elton John alcanzó una cúspide importante, y aunque ya lo tenía planeado, no imaginó que sería mediante un álbum de sonido ralo, púlido y honesto, cuyas magníficas canciones lograron trascender sin demasiado esfuerzo, regalándonos momentos apasionantes y emotivos.
¡Un triunfo excelso!
1.- Honky Cat
2.- Mellow
3.- I Think I´m Going to Kill Myself
4.- Susie (Dramas)
5.- Rocket Man
6.- Salvation
7.- Slave
8.- Amy
9.- Mona Lisas and Mad Hatters
10.- Hercules





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