THE MOTHERS OF INVENTION – FREAK OUT! (1966)
Sobra presentar a Frank Zappa, una de las mentes más imaginativas e irreverentes en la historia de la música; así como a sus comparsas sónicos, renacidos por sugerencia del mismo Zappa como Las Madres de la Invención (o simplemente Las "Madres"). La enorme trascendencia de todo su material discográfico y personalidad colmada con extravagancias que buscaban incomodar, no sólo a sus espectadores, sino a la industria musical y sobre todo, a todo aquel afianzado en la cursi ideología hippie a finales de los años 60, especialmente, a estos últimos; son verdaderamente legendarias.
A sesenta años de su debut, el inmortal Freak Out!, aparecido el 27 de junio de 1966, el álbum no tuvo un éxito multitudinario inmediato, sin embargo, tanto el diseño y paleta de colores de su portada, título y rocambolesca comidilla cancionera, fue automáticamente relacionada con un estado de consciencia alterado por ingesta de LSD, por lo que el creciente ánimo contracultural estadounidense lo acogió, elevando el estatus de sus creadores, al de genios enrarecidos que dotaban de nuevos conceptos y amenidades a la estética de drogas. La situación entonces, fue por completo mal entendida.
Freak Out! no es un álbum de drogas, y ninguno de los miembros de la banda consumía sustancia alguna, y en realidad, se trataba de todo lo contrario: exponía una critica feroz y estrafalaria al mismo contexto que lo reverenciaba. Las reseñas musicales especializadas de la época tampoco entendieron su retorcida propuesta, calificándolo de incomprensible y poco inspirado. Sin embargo, tanto musical como líricamente, el álbum es un compendio, enrarecido, sí, de figuraciones artísticas, referencias a la cultura pop y alta composición armónica. El nivel de sarcasmo con el que no sólo se expresa el cantante principal Ray Collins, junto a Zappa dobleteando el malabarismo tras el micrófono, sino cada una de las tonalidades, florituras casi surrealistas e impresionistas, resulta una patada directa en las pelotas, eso sí, afable y divertida, si acaso tiene algún sentido.
La extravagancia musical del álbum mezclaba rock, doo woop, rhythm & blues, puentes de música concreta, collages experimentales y una compleja médula vanguardista que, en este caso, sí rinde homenaje al maestro Edgar Varése. La composición y dirección completa del álbum corrió a cargo de Zappa, mientras la producción técnica fue obra de Tom Wilson, encargado también de otras obras brillantes de la época como el Highway 61 Revisited (1965) de Dylan (y cuyo tema inicial, Like a Rolling Stone, fue sumamente elogiado por Zappa, considerándolo "la canción definitiva de la década"; aunque no sé tiene claro si en verdad le parecía extraordinaria o era sarcasmo) y los dos primeros álbumes de The Velvet Underground, entre otros. La plantilla de los Mothers durante las grabaciones consistió en Jimmy Black en la batería, Roy Estrada en el bajo, Elliot Ingber en la segunda guitarra, así como Collins y Zappa. Una banda de freaks dispuestos a encarar este mundo gris y materialista, como un acto circense despojado de concesiones, escupiendo notas prohibidas y dobles, triples, cuádruples o quíntuples significados en código, lo cual, continua intrigando a generaciones por sus variopintas intenciones (de mofa, por supuesto).
Freak Out! es un trabajo caleidoscópico y salvaje, que deconstruye la convencionalidad de la música popular, incluso, anticipando rugidos transformadores como el punk y el art rock. Nos adentramos en un torbellino influenciado principalmente por el blues, invitando a desvestirse de convencionalidades, librarse de restricciones en pleno derecho de enloquecer, guiándonos a través de su flujo conceptual de imágenes locuaces, vals de manicomio, torpezas psíquicas y risas incontenibles.
Hungry Freaks, Daddy es el primer arponazo, especial para inconformistas: instando a convertirnos en autodidactas, como Zappa mismo ("ten las pelotas para educarte a ti mismo", dice) desechando el sistema educativo institucional de un sablazo, alimentando las frecuencias sonoras con su colmo de cálidos riffs y efectos vocales burlones. I Ain´t Got No Heart es una fusión psicodélica y blusera de extravagancias sexuales, entre guitarras y percusiones ásperas, vocales acusadoras y un estimulo demente que escupe mezquindad entre metales y cuerdas abrasivas.
La atemorizante Who Are The Brain Police? es una oscura delicia: mete el dedo en la yaga de las instituciones que basan sus actividades en el control, vigilantes, conformistas, similares al ataque de un vampiro psíquico, aquí la rocambolesca efervescencia de voces, guitarras y metales nos aplasta con su sofisticado humor de verdades acalladas. Go Cry on Somebody´s Else Shoulder es una tersa balada que te escupe en la cara, con vocales grasientas y una comidilla rítmica, esta es una cruel mofa del amor adolescente, en un muy efectivo melodrama pop. Motherly Love es un rock vocal dignísimo de los 60, desenvolviéndose con riffs y ritmos envolventes, la pieza es considerada por sus creadores, como el tema para un comercial televisivo, el cual esconde un llamado subliminal para el publico femenino (específicamente para las groupies).
How Could I Be Such A Fool? basa su estructura en los vals Motown, llevándonos de la mano por una historia de amor roto, agrío, reflexivo, algo pocas veces escuchado en los 60, muy amargo, pero auténtico y efectivo; ya que le da un giro completo a la canción pop de amor. Wowie Zowie es un divertido y lúdico corte que busca hipnotizar al público infantil, mediante un rock destilado que echa mano de teclados cristalinos y un xilófono saltarín. Zappa presumía que una de las mezclas previas llegó a manos del mismísimo Little Richard y éste había disfrutado mucho el tema. You Didn´t Try To Call Me prosigue de lleno con el sarcasmo, como dardo venenoso, directo en el corazón de los temas pop de amor, ganando puntos gracias a los gráciles arreglos de excéntrica epicidad.
Any Way The Wind Blows nos invita a bailar con su flujo doo woop y estructura de botella intelectual, perfectamente pensada con acordes coquetos en un ritmo giratorio y vocales diáfanas que bien, recitan su parecer acerca del divorcio, como una opción loable de la libertad verdadera. I´m Not Satisfied es diligente e inconforme, tal cual refiere su título, elevado en decibeles, su acción de garage se agradece, sin olvidar las capas de florituras y vientos que acogen con maestría el delirio vocal que no se restringe nada. You´re Probably Wondering Why I´m Here por más bobalicona que pudiese sonar, es en sí mismo, una de las piezas pop más brillantes y mejor compuestas en la primera etapa de la carrera de Zappa (con las Madres o en solitario), conteniendo todo los arreglos que lo hicieran grande: guitarras melódicas intrincadas, compases imposibles, adornos experimentales y oscuro humor de carcajadas.
Con Trouble Every Day entramos a un terreno ríspido y politizado: el corte imprime los pensamientos de Zappa sobre los disturbios raciales sucedidos en el condado de Watts, Los Ángeles, en 1965; relatando la violenta represión a una comitiva de afroamericanos. El corte es un rock/blues distorsionado con armónica procesada, lo cual le imprime una atmosfera grasienta y enervante, sazonada con percusiones secas, bajo punzante y guitarras que viran hacia la disonancia corrosiva. Help, I´m A Rock es hipnótica y caleidoscópica, envolviéndonos con un influjo de voces pendencieras, riffs contraídos y disonantes, en tanto implementan capa tras capa de música concreta, mucho más experimental y escalofriante. El corte está dedicado al mismísimo rey del rock n´roll Elvis Presley.
It Can´t Happen Here es un corte mayormente vocal, motivado a experimentar únicamente con los sonidos de garganta, irrumpiendo de pronto con una cama de piano y cuerdas, la batería echa mano de una lograda fantasmagoría de jazz, transportándonos de un gran salón de coctel a una barbería administrada por una banda de locos disfuncionales. The Return Of The Son Of Monster Magnet inicia con un dialogo surreal entre Zappa y un personaje que sería recurrente durante la primera etapa de su carrera: la enigmática Suzy Creamcheese, pasando de inmediato al delirio más impactante e inesperado del álbum: un supuesto ballet de frecuencias psicóticas, ruidos radiales, percusiones lacerantes, vocalizaciones abrasivas como espectrales, manipulación acelerada de cinta, rítmica de jazz metálico, cortes de theremín, pesadas capas de chapoteo y una oda capitulada sobre la música de vanguardia más disonante, arriesgada y enérgica que inspiraría, sin duda, diversos experimentos en la música pop venidera.
Freak Out! es un clásico como pocos, entusiasta y tremendamente irreverente, un cofre cuyo contenido, caótico y conceptual, sería referencia directa para el amanecer empírico en la música comercial que si bien no pretende serlo, es punta de lanza para una infinita exploración de nuevas posibilidades.
Tracklist:
1.- Hungry Freaks, Daddy
2.- I Ain´t Got No Heart
3.- Who Are The Brain Police?
4.- Go Cry on Somebody´s Else Shoulder
5.- Motherly Love
6.- How Could I Be Such A Fool?
7.- Wowie Zowie
8.- You Didn´t Try To Call Me
9.- Any Way The Wind Blows
10.- I´m Not Satisfied
11.- You´re Probably Wondering Why I´m Here
12.- Trouble Every Day
13.- Help, I´m A Rock
14.- It Can´t Happen Here
15.- The Return Of The Son Of Monster Magnet

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