MARK LANEGAN – PHANTOM RADIO (2014)
La estancia terrenal de Mark Lanegan, ex vocalista de Screaming Trees y colaborador recurrente de Queens of the Stone Age, podría resumirse con la frase: "complicarse uno mismo la vida". Sin lugar a duda, la cantidad de experiencias, bellas y terribles, que adquirió sirvieron para edificar una trayectoria musical única e irrepetible.
Iniciándose como solista en 1990, la aparición de álbumes firmados por él se mantuvo consistente hasta casi el momento de su muerte en 2022. Sin embargo, nos ocuparemos en detallar su noveno opus, el brillante y rítmico Phantom Radio. Viniendo de una etapa más o menos convencional de oscuro rock alternativo con experimentaciones bluseras y disco, Lanegan dedicó sus esfuerzos en componer material con afluencia atmosférica y electrónica; sin abandonar la acción guitarrera, aunque arrimada hacia el folk artesanal.
Sirviéndose del nombre Mark Lanegan Band para presentar este trabajo, situación curiosa porque en realidad no hubo banda, siendo parte del toque "fantasmagórico" que nombra y engalana el álbum. Sin embargo, el segundo elemento valioso en el desarrollo del proyecto, fue el mismísimo Alain Johannes (QOTSA, Eleven, Chris Cornell) quien fungió como productor y arreglista, aportando teclados, guitarras y algunos coros. Cada uno de los diez cortes del disco resulta una reivindicación conceptual, de cómo la trayectoria de su autor se integra a la modernidad de la industria (y a su vez, como está permea en el gusto colectivo). Tenemos entonces, un eje electrónico pulido y resplandeciente, donde se puede ubicar cierto ánimo de calma en contraste de picos victoriosos de post punk chorreante, eso, sumado la distintiva carraspera vocal de Lanegan, en un áspero intento de aportar matices oscuros como elegantes.
Sin embargo, no todo se revela como un álbum "sistemático", ya que se permite pasajes acústicos que le sientan bien a su fondo reflexivo y por momentos, de lóbrega melancolía. Además, mucha de la batería contenida, fue desarrollada directamente por el cantante desde la aplicación FunkBox, en la que de forma básica, emuló la médula oscilante del krautrock, adaptándolo al vaivén reacio de las melodías, obedeciendo a una red textural embelesadora y sombría.
La trémula folk Harvest Home insta a congeniar con su declarativa personal, un nombre y hogar, un meditabundo arranque de corazones oscurecidos entre florituras de sintetizador punzante, acordes obstinados y maravillosas imágenes que se imponen como gigantes iracundos. Judgement Time es una tersa lamentación eclesiástica, dudosa de su propia espiritualidad, condensada en neblinas y la extraña sensación de inminente amenaza Aquí, el órgano sobresale con toda oscura rabieta, en tanto se nos narra el lento y ominoso juicio final que nos espera.
La genial Floor Of The Ocean despliega capas electrónicas de amenidad popera, muy en sintonía con el Depeche Mode de los ochenta, atrapándonos de inmediato en su fluir de melodías poderosas, voces expansivas y narrativa osca, un rugido silencioso que desarma, destruye, edifica y nos embarra el rostro con una huella de sangre caliente. The Killing Season interpela un pulso candente, pesado y lumínico, cual abrir las cortinas de tu habitación en una mañana, después de un periodo de oscuridad. El cariz del día ingresa en tus ojos, en tu ánimo taciturno. Así, las vocales se visten con trepidante elocuencia, exquisita reminiscencia trip hop y un sabor de confusión atemporal.
Seventh Day es otro corte de presencia apocalíptica, en donde diversas tesituras irrumpen con alevosía procesada de finura pop, fascinante suavidad eléctrica y resonancias vocales puntiagudas. I Am The Wolf desenvuelve una oscuridad verdaderamente encandiladora, con su tejido de guitarras interpuestas, el eco polvoriento nos llega directo a la memoria, situándonos en medio de un desierto sonoro de animosidad crepuscular, folclórica, densa en armonías y ríspida en su diatriba poética de negrura interpersonal.
La envolvente Torn Red Heat es un canto melancólico que desarma en el acto, texturalmente compleja en florituras sintéticas, matices parcos y vocales lacrimógenas, el escenario de un corazón fracturado que solloza en la oscuridad puede ser tan identificativo como nocivo; ese instante en el que preferimos desaparecer sin dejar incluso, nuestra sombra, aunque el recuerdo de ese destrozo permanezca como misiva de lágrimas acalladas. Waltzing In Blue es un cántico pop eclesiástico que no repara en disfrazarse como balada psicodélica de los sesenta, en tanto integra una parca melosidad electrónica, ecos divergentes y maravillosos sintetizadores que nos hacen dudar, si escuchamos algo compuesto en 2014 o en 1984.
The Wild People hipnotiza con sus arreglos acústicos, lírica lacerante y atmósferas acalladas que deambulan en la niebla espesa de cualquier noche, aderezando fuerte el misterio de aquellas figuras venidas a menos, cuando en sus mejores días, parecían implacables. En tanto las casi conmovedoras vocales despliegan un enrarecido sentimiento de culpa. La poderosa Death Trip To Tulsa cierra la placa con un amasijo atmosférico pesado, en cuya narrativa la soledad, el desapego, la violencia conllevan el sello principal de un oscuro príncipe que hay sobrevivido los peores escenarios, galante aunque demacrado.
Phantom Radio nos habla con elocuencia, acerca de una realidad alterna o alterada de nosotros mismos, instándonos a disfrutar de este viaje de la muerte que finalmente se vuelve la vida, con toda su belleza, tentaciones y peligros.
Tracklist:
1.- Harvest Home
2.- Judgement Time
3.- Floor Of The Ocean
4.- The Killing Season
5.- Seventh Day
6.- I Am The Wolf
7.- Torn Red Heat
8.- Waltzing In Blue
9.- The Wild People
10.- Death Trip To Tulsa
Álbum completo en YouTube
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