LUCRECIA DALT –A DANGER TO OURSELVES (2025)

 


Si hay un elemento que define la trayectoria de la artista colombiana Lucrecia Dalt, ese es la innovación. Habiendo recurrido a una muy disfrutable escucha de su discografía, puedo confirmar la evolución consistente y seductora en su estilo, partiendo de sus primeros trabajos alojados en un synth pop electrónico con tintes de indie rock, hasta su actual personalidad sonora, perfectamente definida por cascadas de atmósferas enigmáticas, texturas enrarecidas y una línea lírica instalada en temáticas de ciencia ficción.
 

Mastermind...

El incasable espíritu de la compositora la condujo hacia el camino del arte y un performance musical enriquecido por el avant-garde experimental, en donde aprendió a dominar perfectamente los dictámenes del ruido, las construcciones abstractas de la electrónica instrumentalizada y una suerte de alquimia sónica que conjuga sus orígenes latinoamericanos con el folclor tecnológico soberbio.

Este 2025, presenta A Danger To Ourselves, estrenado el 5 de septiembre, y se siente como un regreso cautivador que destila misterio y sensualidad etérea muy personal, relatando una pasión flamígera a través de explorar mixturas sintéticas extravagantes, sazonando fuertemente con percusiones procesadas, y tesituras casi psicodélicas. En testimonio de la propia Lucrecia, parte de la inspiración que embarnece este nuevo álbum, viene de su actual relación amorosa y "de pasar un tiempo en el abismo del delirio erótico". 

Arquitecta de sonido

Si bien, tenemos el mismo impulso experimental soporífero y reverberante que en anteriores trabajos como No era Sólida (2020) y ¡Ay! (2022), las letras encuentran distancia de conceptos de ficción sobrenatural, para volcarse en un estado más intimo, emocional, por momentos vulnerable y en otros tantos, aguerrido, e inclusive, peligroso.

Así, tenemos Cosa Rara como carta de presentación, un poderoso tema que seduce a la primera y cuya columna de percusiones electrónicas, palmas, línea de bajo machacante y efectos nos guían a través de un fluido dramatismo erótico, vistiendo el extraordinario trabajo vocal; asimismo, tenemos una coda de dub y distorsión, donde el legendario David Sylvian hace galante aparición.

Cosa Rara

La breve Amorcito Caradura es una elegia hacia México, con esa melodía devorada por las vocales, guitarras de mariachi entre cortadas y texturas en claroscuro. No Death No Danger es un portentoso corte de vorágines electrónicas que se deslizan entre sutiles canturreos en español e inglés, una letra poética surrealista y ecos nocturnos que oscilan incisivas. 

No Death No Danger

Caes relata la fragilidad humana desde un punto frío, armonioso y seductor. Cargado de filosos sintetizadores, percusión metalizada y texturas desconcertantes, el pop de cámara que asoma se transforma en un cabaret gótico decadente de chirridos y resonancias sugestivas; y como cereza aperlada, la intervención de la fabulosa Camille Mandoki.

Caes

Agüita con Sal es un hondo paisaje sonoro de invenciones noir, que desviste en sintetizadores magnéticos, sutiles destellos de saxofón y retumbos que embarnecen su atmósfera corroída. Las vocales desenfadas de Hasta el Final gravitan por encima, un monumental muro de sintetizadores caniculares, desplegando lirismo de romance auténtico, sobrecogedor, abrazado por el sorprendente arreglo cuasi cinematográfico de cuerdas filosas, generando una estallido eléctrico sofocante. 

Hasta el Final

Divina es una balada hermosa que chorrea distorsión entre el terso tintineo de un piano abrasador, percusiones y teclados ornamentales, abriendo la puerta lírica, en inglés y español, a imágenes corpóreas fragmentadas por un acto coital en total penumbra.

Divina

Acéphale envuelve con su ambientación penumbrosa, resonancias penetrantes, percusión quirúrgica y un genial eco en las vocales hechizantes. Mala Sangre endulza con su coqueteo hacia el pop, desenrollando fascinante poética ruidista con texturas malevolentes y oscilación espacial que bien podría servir de partitura en un viaje astral. 

The Common Reader es un divertido swing empantanado, aquí tenemos la brillante intervención de Juana Molina, con sus vocales engañosamente aniñadas, entre una marcha de percusiones profundas, bajo disecado, palmas que celebran un rito alegre y sintetizadores vorágines. Stellifornia es un tema de quebrantos y alegorías inhóspitas, atmósferas gélidas tremendas y reverberos cuál manecillas de un reloj trabado. El corte crece lento, espacioso, oscuro, luciendo a modo discreto, una profundidad onírica de textural lirismo.

El Exceso Según Cs no suelta las tesituras nocturnas, desatando percusiones más animadas y guitarras afelpadas en el fondo; las vocales se sueltan cómodamente en un sube y baja de lóbregos estados mentales. Covenstead Blues se haya poblada de tonos bajos, ecos intravenosos y melodías sucias, una abstracción disonante se arrastra en imágenes que esperan en la penumbra torrencial; siendo un cierre cautivador.

Un tesoro le espera a quien acepte volverse un peligro para sí mismo con A Danger To Ourselves, placa que trae consigo su propio ecosistema sonoro, excéntrico y tenso, en una exploración honesta y auténtica por desafiar los límites a través de una desinhibida imaginación. Sus intenciones experimentales se procesan en una fuerte observación pop que bien merece escucharse con total atención. 


Tracklist:

1.- Cosa Rara

2.- Amorcito Caradura

3.- No Death No Danger

4.- Caes

5.- Agüita con Sal

6.- Hasta el Final

7.- Divina

8.- Acéphale

9.- Mala Sangre

10.- The Common Reader

11.- Stellifornia

12.- El Exceso Según Cs

13.- Covenstead Blues


Álbum completo en YouTube y Spotify 💣💭🎧

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