PULP – MORE (2025)
Una de las grandes sorpresas de este año. Casi un cuarto de siglo después de la salida del añejo We Love Life (2001), Pulp regresa a los estantes de las tiendas de discos y se posiciona en las plataformas de streaming, con su nuevo material discográfico.
More, aparecido el pasado 6 de junio, es ejemplo perfecto de las optimas condiciones en las que se encuentra la agrupación de Sheffield, después de salir nuevamente de gira en 2023. Sin embargo, no llegan del todo intactos: el bajista Steve Mackey falleció en marzo de ese año y el tema que a los sobrevivientes debe apremiar más, es el peso de la edad que ha comenzado a reflejárseles.
Sin embargo, este álbum no refleja merma alguna en sus capacidades, sino lo contrario, el alcance de su gran experiencia vital y artística parece maximizada en este puñado de canciones vivaces, nostálgicas y de musicalidad enriquecida. Para el líder de la banda, el mismísimo Jarvis Cocker, esta fue una excelente oportunidad de revivir las glorias pasadas y proyectar su cínico entusiasmo a través de sus letras colmadas de humor y extravagancia.
Incluso para los demás integrantes, esta parece una oportunidad de revindicar su legado como pilares indiscutibles de no sólo el britpop, sino de toda la música británica moderna. En este séptimo esfuerzo discográfico, una esencia de triunfo es perceptible desde el principio, y por fortuna, cualquier rasgo de melancolía de los noventa quedó mejor que enterrada. Ya sea que el estilo inconfundible de la banda se alimente de una fuerte influencia disco, o de brillante pop barroco, la visión idiosincrática por celebrar la vida de la gente común no mengua, y la experiencia de la edad les ha permitido comprender mejor su lugar en el mundo.
Teniendo al ahora legendario James Ford (Arctic Monkeys, Florence + The Machine, Gorillaz) gestionando la producción, este opus adquiere una consistencia y soltura entre temas que le van perfecto a los tiempos desesperados que nos están tocando vivir, sobre todo, por esa pizca de sentimentalismo, evocación y esperanza que traen consigo.
Spike Island abre plaza con un sonido impresionante: elegante rítmica disco, guitarras afiladas en modalidad glam rock, sintetizadores vigorosos; y el desempeño tan ejecutivo como vibrante de las vocales que remoran un famoso concierto de los Stone Roses en 1990.
La resplandeciente balada Tina no exagera en su juego de cuerdas, destilando esencia novelesca, distinguida y nostálgica, con muchas impresiones vivaces en su letra, el corte funge como puente reflexivo y bailable por igual, lo que sin duda, le confiere una virtud melódica majestuosa. Grown Ups es tan animada y sensual, escurriendo carisma en frecuencia setentera, mediante guitarras casi de porcelana, juego rítmico condensado, cuerdas picadas y un trabajo vocal sorprendente, el cual, disecciona a detalle la significancia de la adultez, con todos sus miedos, tedios, contadas alegrías y muchas decepciones.
Slow Jam es un corte sinuoso, con avance hipnótico que sazona con la enorme personalidad vocal y el escrutinio textural de la guitarra, la homogeneidad del bajo y las cuerdas y teclados atmosféricos, dando paso a un momento perspicaz y épico de pretensiones santificadoras. Farmers Market avanza entre el jazz relajado y una esencia campirana lumínica, guiándose con piano y violín, la letra pronuncia lo bello de vivir, requiriendo fe y valor para aferrarse a disfrutar de todo lo bello. Sin duda, este corte puede alegrar hasta el más amargo de los días.
My Sex es un corte alusivo de glam y soul coagulados, directo y empedernido a enfrentar las consecuencias de las acciones que a todos nos convierten en humanos. Su percusión de avance cauto, excelentes teclados y coros irritados, la dirigen hacia un rumbo categórico de distinguida fraternidad sexual como existencialista. Got To Have Love es un ataque disco de cauces primorosos, apostando alto con cuerdas, guitarras y teclados opulentos en clave de raspar la pista de baile, dejando mente, cuerpo, sudor, sangre y el corazón en terso sacrificio; para anunciar la relevancia del amor no sólo en una relación interpersonal, sino en cada acción real.
La preciosa Background Noise es otra disección precisa de la madurez, en donde el amor se convierte en asunto monótono que desgarra lentamente. El eje intrincado de los instrumentos agita la atmósfera cristalina y densa por igual, lanzando grandiosas flechas melódicas en el trabajo vocal, sazonado con un muro de sonido, ensoñado como álgido. Partial Eclipse brinda continuidad a los arreglos preciosistas, cuerdas y teclados al servicio de la narrativa conmovedora, bajeo envolvente y baterías calibradas.
The Hymn Of The North calienta despacio para reventar en una épica atractiva y circundante, muy cercana a las rapsodias de estilo matizado, deleitando con coros, texturas lustres y progresiones acalladas que supuran alegría, en tanto declama sentirse orgullo por su respectivo sitio de origen en tanto, declarando así su personalidad humana cual herencia de padre a hijo. A Sunset es el cierre perfecto para tan rutilante álbum, en términos sencillos, con violines, coros y la personalidad de Jarvis Cocker alargando la mano para recibir al escucha, más que para despedirlo.
More es fehaciente evidencia de cómo una banda puede envejecer con dignidad, en tanto hace gala de su poderoso sonido. Pulp se encuentra tan llenos de vida y enfrentando los desafíos la mentada edad.
Tracklist:
1.- Spike Island
2.- Tina
3.- Grown Ups
4.- Slow Jam
5.- Farmers Market
6.- My Sex
7.- Got To Have Love
8.- Background Noise
9.- Partial Eclipse
10.- The Hymn Of The North
11.- A Sunset




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