FOO FIGHTERS – BUT HERE WE ARE (2023)
Dave Grohl ha tenido que lidiar con la perdida en distintos
momentos de su vida. Si bien, la carrera de Foo Fighters inició aun
durante el periodo de convalecencia tras el suicidio de Kurt Cobain, el
amasijo de emociones dolidas permaneció en la consciencia del líder de los Foo
durante largo tiempo, pudiéndolo constatar en el desahogo de 2011, “I Should
Have Known” tema representativo del álbum Wasting Light.
Prácticamente, la agrupación cimentó su colosal éxito mediático a
lo largo de 20 años, montando enérgicas giras mundiales de poderío musical
rocambolesco, consagrándose como una de las bandas de rock que debían verse sí
o sí, en vivo. Y si bien, sus tres últimas placas dejaron algo (o mucho) que
desear en cuanto a calidad y consistencia, su estatus parecía inquebrantable, siempre
entregados en cuerpo y alma a su labor.
Sin embargo, en marzo de 2022 ocurrió lo impensable: el baterista Taylor
Hawkins murió repentinamente mientras la banda se encontraba en Colombia. El
suceso significó un punto de inflexión enorme para todos y, sobre todo, para la
figura indiscutible de Grohl, quien nuevamente, perdía a uno de sus
mejores amigos. El estatus vital de Foo Fighters se encontraba en duda y
pasaron meses antes de emitirse información clara si acaso continuarían o colgarían
los instrumentos para dejar a perpetuidad su leyenda.
Actualmente, sabemos que tendremos muchos años más de Dave Grohl
y compañía, el bajista Nate Mendel, los guitarristas Chris
Shiflett y Pat Smear, y el tecladista Rami Jaffee; integrando
recientemente para sus actos en vivo, a una institución tras la batería, el
mismísimo Josh Freese. Adicional a la nueva gira en la que están embarcados
al tiempo que se escriben estas líneas, también promocionan su nuevo álbum de
estudio: 10 cortes nuevos que exponen ese ímpetu rockero que no muere y ansiaba
volver, así como una apertura intima y emotiva sobre lo que ha quedado atrás y
aquellos que ya no están.
But Here We Are se grabó entre 2022 y 2023 en los estudios 606,
trayendo de regreso al productor Greg Kurstin, quien deja de lado sus
recomendaciones de experimentación pop melódica, para centrar la atención en los
potentes guiños que han marcado a la agrupación durante toda su trayectoria:
riffs musculosos, ganchos imponentes, velocidad galopante y las letras de
contenido relevante, claro, con evidente dedicatoria para Taylor Hawkins y
Victoria Grohl, la madre de Dave, fallecida también el año pasado.
“Pero aquí
estamos”, lanzado el 02 de junio es una vuelta al material sensible que bien
se aprecia en los primeros álbumes de Foo Fighters, fuerte y estimulante,
conmovedor una vez que percibes las fibras con las que se encuentra compuesto,
ya no con la intención desesperada por encajar en los rankins de rock moderno, a
los cuales, siendo sinceros, les falta mucho rock.
La placa abre con la intensa Rescued de luminosa resonancia y punteos cristalinos, ingresando de inmediato ese punch entrañable de potencia y coros vanagloriosos, consistiendo en un llamado concreto al escucha por saber si en este sentido, tanto Dave como nosotros pensamos y sentimos la misma emoción que invita a mover nuestras cabezas y cuerpos.
Under You vuelve a 1999, cuando la banda luchaba por integrar su fresca personalidad sonora en el gusto colectivo, denostando una impecable pared de sonido de marcha guitarrera, teclados límpidos y sección rítmica elocuente, donde la imagen de Hawkins es instaurada con cariño y nostalgia. Hearing Voices es un interesante vaivén de emociones cautas, riffs encapsulados, bajo ondulante y un excelente arreglo vocal, en la cual su lumínica estructura de post punk embarnece la espesura en la letra. But Here We Are retoma la épica rocanrolera derivando en chorros de guitarras distorsionadas, armonías rotundas y sección rítmica puntual, permitiendo a Grohl desvestir todo su duelo, resonando con ecos fuertes que ensalzan su carraspera militante. Bien podría ser la pieza central que resume los últimos tiempos de la banda, amplificando su sorpresa conforme a la tremenda explosión de riffs cíclicos de acentúa.
The Glass es mucho más amigable para la difusión, gracias a su piano, guitarra acústica y cama de teclados que se engrosan con el trote soberbio de la batería y electricidad rítmica, exuberante en belleza artesanal, muy en línea a las baladas más recias de los setenta.
Nothing At All es otro corte de la casa, Foo Fighters en toda regla en dinamismo atronador, deslice vocal y ritmos insaciables que empujan la contundente influencia punk en el coro y el rock de motivaciones elevadas, y aunque pareciera una de las canciones menos brillantes en principio, su ímpetu ya muchas veces escuchado en otros discos de la banda, aumenta su intencionalidad conforme se le escucha sin prejuicios. Show Me How se resuelve casi de inmediato, como el punto más sobresaliente de todo el álbum. Un esfuerzo artesanal conmovedor que se acerca a los acordes dispersos y frágiles del dream pop, sin despegarse del arrebato distorsionado y compases machacantes; aquí Dave comparte voz con su hija Violet, quien imprime la esencia melancólica que brilla con luz propia; puntos adicionales, para el genial riffs que bien puede volverse inolvidable para el subconsciente del escucha.
Beyond Me no brinda descanso emocional, iniciando de forma lacrimógena con un árido piano que se permite abrazar por la rugosa resonancia de las guitarras, captando otra balada contundente y de efecto terapéutico por su letra conforme avanza a golpe llano. The Teacher es el corte más largo jamás editado por la banda, una lóbrega suite de 10 minutos que se debate con el lado más épico del The Cure comercial y la emocionalidad disciplinada del Pink Floyd de Wish You Were Here; despegando con especial énfasis en los cambios de ritmo y el ataque en las guitarras, empujando siempre por delante hasta lograr su punto culminante con un Dave que se despide a gritos de su madre entre diversas espesuras de ruido blanco.
Rest es el cierre perfecto, la despedida ideal de Dave
Grohl para su mejor amigo y madre, una oda acústica en baja fidelidad que
nunca se despoja de tristeza, la transición de duelo, resignación y mejores
deseos para el descanso de aquellos a quienes amó y aunque suene cursi, impacta
a cualquiera que haya perdido de igual forma a un ser querido.
But Here We Are detalla una sincera conexión humana, siendo su
mayor logro traer a la vida los mejores aspectos de la banda y aunque tampoco
es un material sorpresivamente original, se destaca inequívocamente, como el
mejor de sus álbumes por lo menos en los últimos diez años.
Tracklist:
1.- Rescued
2.- Under You
3.- Hearing Voices
4.- But Here We Are
5.- The Glass
6.- Nothing At All
7.- Show Me How
9.- The Teacher
10.- Rest

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