AT THE GATES – THE NIGHTMARE OF BEING (2021)

 



Uno de los factores que vuelven tan interesante al ser humano, es el lado oscuro que todos resguardamos en nuestro interior, viviendo con cierto sincretismo, manifestándose inesperadamente. Ese segundo rostro, más dispuesto al pesimismo, a la expresión de lo terrible, el montaje carnal de lo dionisíaco, siempre disponible a propagar el mal, influye en nuestro existir como especie, lo queramos o no.

Una de las agrupaciones de metal con mayor influencia y que suele expresar esta nervadura de la conciencia en cada uno de sus registros fonográficos, es sin duda At The Gates. Abriéndose camino en la escena Sueca y europea a principios de los 90, la furiosa envergadura de su corriente musical alojada en un espectro melódico, los enmarcó como referentes obligados, gracias a su sonido ríspido, muy difícil de olvidar. Yo mismo los he presenciado en dos ocasiones en el Circo Volador y su espectáculo es una verdadera locura de éxtasis catártico.

Este 2021, cuando menos se esperaba, la banda regresa con nueva placa bajo el brazo, incorporando algunos elementos que con toda seguridad, ansiaban exponer desde hacía tiempo. Por supuesto, no se trata de algún rasgo de “pop moderno” o una alocada colaboración con el artista de moda. Esto se percibe como una exploración por llevar su estilística musical más allá, estirando los bordes que el metal se permite a sí mismo.

Unas puertas de alto octanaje  

Si bien, su discografía cuenta con auténticas joyas como The Red in the Sky Is Ours [1992] y Slaughter of the Soul [1995], y otras placas resuenan con diáfana brutalidad y apego artístico (With Fear I Kiss the Burning Darkness [1993], At War with Reality [2014]), coronándolos  como influencias directas para agrupaciones como Soilwork, Hatebreed, In Flames y Arch Enemy.

recios en pleno concierto

Editado el 2 de julio, apenas ocho días antes, “La Pesadilla del Ser” tiene un tratamiento filosófico gracias a las letras del vocalista Tomas Lindberg, quien suele manejar un concepto literario en cada álbum, y no es para menos, siendo profesor en ciencias humanas. La banda se complementa con los guitarristas Jonas Stålhammar, Martin Larsson, el bajista Jonas BjörlerAdrian Erlandsson en la batería, formando un aguerrido cuadro instrumental que potencia cada desgarro con sagacidad enervante.

El plato abre con Spectre of Extinction un porrazo de introducción acústica, aguerrida tensión y velocidad colosal, volviéndose un himno de poder e imágenes decadentes sobre el final de la vida. 

Spectre of Extinction

The Paradox golpea con la misma intensidad mediante sus guitarras filosas de consonancia progresiva, la base rítmica parece un muro condensado que permite vislumbrar lumínicos coros de teclado, engrandeciendo la épica atmósfera de oscuridad interdimensional. 

The Paradox

The Nightmare of Being ingresa con una mordaz línea melódica, percusiones lentas de enrarecido espesor cual bestia rabiosa. Las partes habladas otorgan un aire espectral y profundo, alternando con riffs militantes que acentúan la tensión. 

The Nightmare of Being

Garden of Cyrus concatena la pastosidad epopéyica de King Crimson hacia un tremebundo y abismal achaque de furiosas variaciones melódicas con paisajes oscuros, riffs en espiral y la inesperada inclusión de un lóbrego saxofón que sazona maravillosamente.

Garden of Cyrus

Touched by the White Hand of Death posee uno de esos aspectos con los que la banda decidió experimentar: el preámbulo orquestal que elucubra atmosféricas imágenes barrocas de un averno licito y terrible; tan sólo para supurar un ímpetu de vocales desgarradas con guitarras a tope. The Fall into Time resulta otra acometida de negrura orquestal, algo más cerca de la sinfónica áspera de SepticFlesh, aunque su ánimo resulta más vanguardista, ensanchado sus densas planicies hacia un agresivo ataque.

The Fall into Time

Cult of Salvation ingresa filosa pero sin vorágine fugaz, acomodando su cadencia caótica entre vociferaciones salvajes, líneas melódicas punzocortantes y un sorpresivo teclado noctambulo. The Abstract Enthroned brinca de nuevo al ruedo, decantándose entre imágenes de horror existencial, una sangrienta amargura de vocales rasposas, el fragor insoldable de riffs y sección rítmica que se no doblegan. Cosmic Pessimism agrieta el eje de la experimentación, incorporando una dinámica de excelso krautrock, explotado perspicaz mediante perspectivas filosóficas acerca de lo inhóspito.

Cosmic Pessimism

Finalmente, Eternal Winter of Reason cierra el álbum de forma directa, liberando una catártica crudeza, solos elegantes, mesuradas paredes de teclado y sus siempre atinadas indigestas carrasperas.

The Nightmare of Being es una salvaje narrativa de emancipación y desarraigo espiritual. At The Gates regresó con radiante fuerza, hambrientos de mostrar sus garras, que, para algunos más acostumbrados a la inmediatez de su típico sonido, pueden encontrar poco atractivas estas incursiones vanguardistas.

Tracklist:

1.- Spectre of Extinction

2.- The Paradox

3.- The Nightmare of Being

4.- Garden of Cyrus

5.- Touched by the White Hand of Death

6.- The Fall into Time

7.- Cult of Salvation

8.- The Abstract Enthroned

9.- Cosmic Pessimism

10.- Eternal Winter of Reason


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