MACHINE HEAD – BURN MY EYES (1994)
Para finales de los años ochenta, distintas escenas del metal ganaron terreno al posicionarse en el mainstream , brindando esplendidos conciertos en foros cada vez más grandes con giras que atraían a más adeptos. Las compañías discográficas (y subsidiarias) que acogían a las agrupaciones intentaron sacar el mayor provecho haciéndoles firmar jugosos contratos en los que, prácticamente, y a muchas de éstas, les obligaban a transformar radicalmente su personalidad, en favor de un sonido más "rentable". Sin embargo, en pocos años, todo aquel triunfo aparente, fue derribado cuando las huestes "alternativas" encabezadas por el grunge acapararon la atención mediática. Parecía que un agujero en el cielo se abrió tragándose el trabajo de más de diez años de esfuerzo. ¿Quiénes sobrevivieron a semejante sismo? Por supuesto, Metallica , quienes gracias a su black album (1991), gozaban de una salud comercial y financiera titánica, y en menor escala pero haciendo una gran can...