QUEENS OF THE STONE AGE – IN TIMES NEW ROMAN... (2023)
Este 2023 ha sido un año de gratos regresos, y el pasado viernes
16 de junio fue el turno de Queens Of The Stone Age, quienes después de
una espera larga de 6 años, traen nuevo disco bajo el brazo y sus motores en
plena combustión.
Pero mucho ha pasado desde el lanzamiento de su álbum anterior, el
espeso y bailable Villains de 2017: el azote mundial de cierta pandemia bien
conocida por todos, enclaustramientos necesarios y la salida hacia el mundo, de
una humanidad aun más confundida y convulsionada por los estragos del suceso en
apariencia tan surrealista. Y no sólo eso, en la vida personal del líder
indiscutible de la agrupación, el siempre atinado Josh Homme, las circunstancias
se presentaron intensas y difíciles: pasó por un complicado y reñido divorcio,
por supuesto consiguiéndole el respectivo pleito legal por la custodia de sus
tres hijos, lidiar con la muerte repentina de sus amigos y colaboradores Mark
Lanegan y Taylor Hawkins; y como aderezo de incertidumbres, sufrió
una intervención quirúrgica para tratarle un cáncer de pulmón.
Los hechos evidentemente diezmaron la estabilidad emocional y
física del artista, quien, por primera vez, sintió enorme tedio para continuar adelante
con su banda y por tanto, componer nueva música. Sin embargo, encarnando un resurgimiento
cual ave fénix, Homme regresó al estudio juntando a la pandilla
integrada por Troy Van Leeuwen, Jon Theodore, Michael Shuman y
Dean Fertita para componer, grabar y producir el octavo álbum de estudio en
la historia de estas “Reinas de la Edad de Piedra”, y vaya que tanto
acontecimiento adverso sirvió como ingredientes para columbrar una obra oscura,
densa, fiel al sonido clásico de estilizado y elegante Stoner rock, dejando fuera
el swing de la placa anterior, retomando la distorsión blusera y riffs
mecanizados de antaño.
In Times New Roman… es por mucho un titulo ingenioso que
no sólo refiere al estilo tipográfico tan aludido en decenas de publicaciones
impresas y electrónicas, incluso es una de las más usadas en el programa de Word,
sino también, y con mayor precisión pecaminosa, alude a los tiempos hedonistas
y salvajes del imperio romano.
Este trabajo, sin ser el mejor en su discografía, sí resulta un acercamiento perfectamente bien logrado de la personalidad de la banda. Obscenery abre con su ataque rasposo de guitarras grasientas y melodías percudidas que sobresalen en la tempestad, el militante galope de la batería y un cauto arreglo de cuerdas, además de las fuertes imágenes de resentimiento impresas con esmero en la letra.
En Paper Machete sobresale el bajeo metálico y estilizado, tan repleta de guitarras pringosas que podrían haber brillado mejor si no se les hubiese añadido ese exceso de distorsión, por lo que la experiencia aural se vuelve aun más tupida de lo esperado y requiere un mayor esfuerzo para degustar el ímpetu melódico que posee; sin embargo, la letra también desviste estas sensaciones ralas de filosa angustia y alegato personal.
Negative Space equilibra la golpiza desértica de las guitarras y bajo, con un distinguido arreglo armónico en las vocales, logrando un corte más consistente y claro, fluido en sus coros brutales y texturas torcidas, expresando el ADN rabioso que ha asimilado el despreciar sin parecer, literalmente, el “villano”. Time & Place se permite incursionar en la psicodelia viscosa que comprime las vocales en una interesante atmósfera empañada, además de aderezar con efectos vertiginosos y percusiones lóbregas que enarbolan una contundente marcha de un enérgico delirio con colores efervescentes y demoniacos. Made To Parade es una tormenta de riffs con el sello de la casa, incluyendo el apretado rugido en los coros y una carraspera armónica saturada en claroscuro que bien recuerda a sus primeros trabajos, como el Rated R, sin la misma velocidad desesperada, pero añadiendo una fuerte esencia de miseria y oscura resignación. Carnavoyeur inaugura el eje inspiracional en la que esta basado esta segunda parte del álbum, el afanoso atributo de David Bowie, en la que se permite una breve, aunque bien escuchable sección de cuerdas, excéntricas guitarras divergentes que estiran su estilo carnavalesco y cuyas atmósferas focalizan en sazonar el groove para tranquilizar el ímpetu lóbrego del cantante, un mantra de imágenes fatales en donde se percibe el aroma del desierto en la boca.
What The Peephole Say es un compendio de riffs desangelados e inmediatos que impulsan las encandiladas melodías, hasta consolidarse a través de la excelente línea del bajo. Esta podría ser una de esas canciones consideradas para liderar las listas de éxitos, sin embargo, su empantanada esencia y enrarecida letra le impedirán escalar en un posicionamiento que, en realidad, no requiere. Sicily se ensancha a través de un sonido oscuro y grandilocuente que remite al soundtrack de cualquier película que trate acerca de un circo infestado de freaks dementes; mientras los arreglos melódicos tejen una tormenta de texturas pesadas, ofreciendo una egocéntrica letra de humor negro, voraz y degradante. Emotion Sickness es el corte que más se acerca a Bowie, experimentando con las melodías en el arreglo vocal y logrando un balance lírico del que es muy sencillo gozar, gracias a su pegajoso coro que ensancha una punzante despedida, tan cruel como indiferente.
La
poderosa Straight Jack Fitting evoca colosales imágenes de corte apocalíptico,
por supuesto, su arrastre guitarrero es tan denso como una cascada de concreto
líquido cayendo desde un cielo infestado con relámpagos escarlata, coronando el
corte de nueve minutos con efectos corales nauseabundos, bajeo hondo y solidas
percusiones que se detonan en un vaivén de sensaciones desoladoras, miseria por
doquier e impacto sónico ensimismado, que, en un momento inesperado, se
transforma en una salida acústica tan oscura y alucinante, que no podría pensar
en un mejor cierre para este álbum infestado con las expectativas de un puñado
de malhechores animosos.
In Times New Roman… completa, según puedo intuir, una trilogía
en reversa, conformada por el ya mencionado Villains y …Like Clockwork de 2013.
Queens Of The Stone Age y sobre todo, Josh Homme han alcanzado un
nuevo estatus con el que serán recordados por su extravagante desempeño en el
arte de crear un rock n´roll evocativamente torcido.
Tracklist:
1.- Obscenery
2.- Paper Machete
3.- Negative Space
4.- Time & Place
5.- Made To Parede
6.- Carnavoyeur
7.- What the Peephole Say
8.- Sicily
9.- Emotion Sickness
10.- Straight Jacket Fitting




Comentarios
Publicar un comentario